jueves, 6 de septiembre de 2018

Todo sobre la sanación espiritual con Registros Akashicos


Cuando accedemos a nuestros Registros Akashicos, es como si fuésemos a una gran biblioteca donde se recopila toda la información de las experiencias de nuestro ser. Como su nombre indica, es un registro de información de toda nuestra existencia, de esta vida actual, de nuestras vidas pasadas y del origen de nuestra alma.

Consiste en la lectura y sanación energética mediante los Registros Akáshicos. Con la información de los Registros podremos ver que bloqueos nos pueden estar afectando en nuestra vida cotidiana, ser conscientes ellos y sanarlos. Somos seres multidimensionales y estamos compuestos por muchos cuerpos sutiles. En estos cuerpos sutiles se almacenan “la biblioteca energética” de toda nuestra existencia, esto se encuentra en el “interior” de nuestro ser, en la parte de uno mismo que podríamos llamar alma (el Yo superior), es decir, si quieres averiguar algo sobre tu pasado, presente o hipotéticos futuros, la información está disponible en ti mismo, en el nivel que llamamos Yo Superior.

En terapia cuando se lee el Registro Akáshico de otra persona, lo que se está haciendo es conectar con esa persona, también a nivel de alma, de una forma y a un nivel psíquico-energético, para canalizar (bajar) esa información. Es decir, el terapeuta le pide a su alma que le conecte con el alma de tal persona, dando las coordenadas espacio temporales de ésta, como son el Nombre, los Apellidos, Fecha y lugar de nacimiento. Una vez conectados, es simplemente una canalización de preguntas y respuestas que el terapeuta, lector de Registros Akáshicos sabe interpretar y canalizar para trasladar la información a la persona que ha hecho la consulta.

El segundo paso de la terapia sería ver qué número de bloqueos se pueden sanar en esa primera lectura genérica, pues el alma nos deja que sanemos en un principio aquellos bloqueos más “gordos” o parte de ellos, o problemas que nos están fastidiando en ese momento y a la misma vez, nuestra alma tiene en cuenta los cambios energéticos que nuestro cuerpo físico pueda soportar en esa sanación.

En el momento que hemos liberado lo que había en la primera capa de bloqueos o lo que se nos ha indicado como más importante a sanar, tenemos acceso al resto de bloqueos que estaban un poco más abajo, y en esa segunda capa, provenientes de situaciones más antiguas, o más profundas, aquello que según nuestra alma va en segundo orden de prioridad para ser sanado.

Y el tercer paso sería dar orden a que sane esos bloqueos, hay que destacar que en cada sesión de terapia liberamos justo lo que podemos “soportar”, dejamos que pasen un tiempo, que nuestro sistema energético se adapte de nuevo a la nueva sensación de ligereza, limpieza y sane, y si se desea, se puede volver a repetir el proceso.