martes, 20 de noviembre de 2018

Accidentes en oídos, nariz y garganta


Los pabellones auriculares (orejas) pueden lesionarse por golpes directos con el puño, una pelota o distintos objetos. Generalmente hay lesión de la piel y el cartílago con aparición de hematomas (colección de sangre) o abscesos (colección de pus); esto requerirá tratamiento quirúrgico de urgencia.

El frío puede producir quemaduras en las orejas, sobre todo en los esquiadores en nieve.
El conducto auditivo externo y el tímpano, se pueden lesionar por cuerpos extraños animados (insectos) o inanimados (pilas de reloj, frijoles, cacahuates, cotonetes, lápices, etc.)  Generalmente se presentan en niños y en deficientes mentales, aunque en adultos se pueden introducir garrapatas, mosquitos, arañas, y otros insectos.

En niños se puede llegar a requerir anestesia general para extraer el cuerpo extraño si no coopera el paciente, o bien, si el conducto se encuentra muy inflamado. La introducción accidental de un cotonete en el oído puede llegar a perforar el tímpano, e incluso a desarticular los huesillos del oído, que se ocupan de transmitir el sonido, con la consecuente sordera.

El tratamiento consistirá en extraer el cuerpo extraño y reparar las lesiones agregadas, si existieran. Los cuerpos extraños en la nariz generalmente son introducidos por el mismo paciente (niños). Generalmente son inanimados, siendo los más frecuentes semillas de frijol, trozos de algodón o plástico, tornillos, etc.

La pilas representan un problema más serio ya que pueden lesionar el tejido nasal por liberación de sustancias tóxicas (clorhidrato de potasio) directamente de la pila o por la electrólisis por cargas internas. La sintomatología clásica de un cuerpo extraño nasal es moco fétido de una fosa nasal, ocasionalmente con sangre, obstrucción nasal, dolor de cabeza, sangrado nasal y estornudos recientes.

Se puede requerir anestesia general para extracciones de estos cuerpos extraños y se debe tener especial atención al intentar extraerlo, con pinzas u otro instrumento, ya que puede introducirse más y caer en la garganta, con el riesgo de ser aspirado por la laringe y poner en riesgo la vida del paciente.

Infección en la garganta


En la garganta (faringe) puede haber lesión por cuerpos extraños, generalmente alimentos (espinas de pescado, granos, huesos pequeños, trozos de juguete, monedas, etc.), o bien, es frecuente que algunos niños corran con un lápiz o un objeto parecido y al caer se lesionen el paladar blando, en ocasiones con grandes desprendimientos de tejido, que requieren corrección quirúrgica.

El diagnóstico requerirá de visualización directa o con endoscopio, estudios radiológicos o tomografía computada. Los cuerpos extraños en laringe, tráquea y bronquios, se presentan generalmente en niños menores de cuatro años. Estos pueden ser alimentarios (cacahuates, nueces, almendras, gelatina, palomitas de maíz, salchichas, dulces, uvas, etc.), o no alimentarios (globos, fragmentos de guantes de látex, etc.)La broncoaspiración es consecuencia de una respiración brusca y profunda como en un acceso de tos, una carcajada, sollozos o juego de cerbatana. Puede provocar falta de aire (disnea), tos en accesos, sibilancias (silbidos audibles), voz apagada, tos con flema y sangre.

El cuerpo extraño se encuentra generalmente en el bronquio derecho por varios factores: diámetro mayor, más vertical que el bronquio izquierdo, y el mayor volumen de aire que entra al bronquio derecho durante la inspiración. Se diagnostica por endoscopía o estudios radiológicos. El tratamiento de urgencia es la maniobra de Heimlich, o de otra manera,  se  puede esperar un poco, se extrae el cuerpo extraño con broncoscopía, bajo anestesia general.

lunes, 19 de noviembre de 2018

El sedentarismo, el gran problema de la sociedad actual


Las ciudades modernas con su tecnología y avances, traen consigo un estilo de vida cotidiano y monótono, lo que muchas veces se traduce en el aumento de problemas de salud, aumento de peso que puede desencadenar en la obesidad, padecimientos cardiovasculares, entre otros, debido al sedentarismo que nos ocupa día a día.

El sedentarismo es la carencia parcial o total de ejercicio físico en la vida diaria de los individuos, lo que conlleva a un estado de vulnerabilidad ante diversas enfermedades. Esto se produce en especial en las grandes ciudades, en la vida urbana, las cuales se rigen por la tecnología, dejando a los individuos con actividades sin esfuerzo físico.

Según información de Clinicas Cuidate, las consecuencias de este estilo de vida pueden ser muchas y si no se presta la debida atención a las mismas pueden desencadenarse enfermedades más grave. Entre las mismas se pueden mencionar:

  • Problemas de sobrepeso, que conllevan a la obesidad
  • Problemas cardiacos
  • Dolores de espalda leves o crónicos
  • Atrofia de las músculos, debido al poco o nulo ejercicio físico
  • Desgarramientos musculares.
  • Debilitamiento óseo, lo que produce descalcificación de los huesos, conllevando a la osteoporosis.
  • Cansancio y fatiga ante esfuerzos físicos

¿Qué podemos hacer para evitar el sedentarismo? ¿Cómo evitarlo?

A través de la sana estimulación de nuestro cuerpo, al ejercitarlo a diario, podemos evitar y prevenir el sedentarismo y con ello las enfermedades que pueda desencadenar.

Esto se puede realizar desde muy temprana edad, estimulando a los niños y jóvenes a una sana diversión y ejecución de diversos deportes que pongan en movimiento a todo nuestro cuerpo, así que: ¡NO LO OLVIDES!, practica deportes tales como la natación, el ciclismo, las caminatas, el futbol, entre otras.

Todas estas actividades nos ayudaran a mantener a nuestro cuerpo sano, esbelto y en constante movimiento.