domingo, 9 de diciembre de 2018

Alimentación para el éxito


Para poder realizar cualquier actividad física o intelectual; de cualquier intensidad, suave o extrema, necesitamos practicar una salud natural y alimentarnos correctamente para llegar a producir el combustible necesario que requiere nuestro organismo; principalmente nuestro cerebro; de manera que podamos hacer frente a nuestras actividades cotidianas.

Muchas veces hemos oído frases como: “Estos niños son los hombres del mañana”, “Esta es la generación del futuro” o “Entre estos niños están los hombres y mujeres que regirán los destinos de este país”.

Lo que probablemente no nos hemos preguntado es; cuántos de estos niños no llegarán a estar preparados para hacer frente a estas situaciones futuras. La alimentación durante los primeros 3 años de vida es determinante para la formación del individuo; la deficiencia en proteínas que causen una falta de desarrollo del cerebro y del sistema nervioso es permanente y jamás se podrá revertir; por más proteínas que se consuman en etapas posteriores de la vida.

Igualmente es de mucho cuidado la etapa de la adolescencia; cuando los jóvenes se encuentran entre los 12 y 19 años, período conocido como del desarrollo puberal y es cuando el cuerpo crece y gana masa corporal; por lo que una dieta inadecuada; con estos cambios bruscos del organismo, podrían producir trastornos en el desarrollo físico y mental.

Diversos estudios demuestran que niños mal alimentados son más adelante adolescentes y jóvenes con problemas de conducta; son agresivos y violentos y aficionados al uso de drogas. Y por otro lado, también se ha documentado que la mala nutrición que causa deficiencias de capacidad y aprendizaje; de los niños nacidos durante las crisis económicas puede afectar fuertemente la productividad intelectual de una nación.

Puestos de trabajo gerenciales


Los puestos de trabajo gerenciales de rango alto y medio requieren de personas preparadas y capacitadas; entrenadas en las distintas disciplinas del conocimiento para poder hacer frente a los retos que surgirán en las distintas ramas de las actividades que desempeñen.

De igual forma los técnicos empleados y obreros requieren de entrenamiento y experiencia en cada una de las distintas actividades en las cuales se desenvuelven.

Pero, ¿habremos analizado alguna vez que es lo que todas estas personas, desde el más humilde obrero hasta el más encumbrado empresario, deben tener en común para poder desarrollar sus funciones de manera eficiente; productiva y rendidora?

Indiscutiblemente que una buena alimentación saludable y natural. Por allí hemos oído que “somos lo que comemos” y por supuesto que está estrechamente relacionado con: “pensamos como comemos”.

Desempeño de nuestras labores


Está demostrado que el resultado en el desempeño de nuestras labores diarias está en función a lo que comemos. Si no ingerimos alimentos de calidad, en la medida de lo posible naturales y en proporciones adecuadas, podemos sentir durante las horas laborables una serie de síntomas como: cansancio, sueño, fatiga, hambre, desánimo, irritabilidad, depresión etc.

La alimentación y la productividad tienen una relación estrecha única. Un personal de una empresa o industria bien alimentado se concentra en su trabajo, anda de buen humor y es rendidor; por el contrario, un equipo laboral mal alimentado esta decaído, se distrae y es propenso a torpezas que causen graves accidentes.

Podemos decir entonces que la frase “alimentación para el éxito” tiene total vigencia real. Porque es con una salud natural por excelencia; aplicada a través de una alimentación balanceada que se va a garantizar que la niñez crezca y se desarrolle con grandes posibilidades de lograr el éxito profesional futuro y el crecimiento económico de una nación.