lunes, 8 de julio de 2019

Genes y artritis reumatoide


En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 5 de Septiembre de 2007, dos consorcios internacionales para el estudio de la artritis reumatoide, uno norteamericano y otro sueco, realizan un amplio estudio de asociación genética en la totalidad del genoma con el objetivo de identificar otras localizaciones de genes relacionados con el riesgo de desarrollar una artritis reumatoide.

Los estudios de asociación genética en todo el genoma ("Genome-wide association studies") son posibles gracias a nuevas microtecnologías que analizan rápidamente, y con buena relación coste/beneficio, las diferencias genéticas entre individuos con enfermedades específicas, como la diabetes o la enfermedad de Crohn y, en este caso, la artritis reumatoide.

Los resultados de estos estudios no sólo confirman la implicación de algunos genes cuya asociación con la artritis reumatoide ya había sido señalada (como los genes HLA-DRB1 y PTPN22), sino que tratan de identificar nuevos genes que afecten a la susceptibilidad frente a la artritis reumatoide.

El grupo investigador ha detectado 317.503 variaciones genéticas (conocidas por las siglas SNPs por "Single Nucleotide polymorphisms o "Polimorfismos de un solo nucleótido") en 1.522 casos de artritis reumatoide y 1.850 individuos sin artritis utilizados como casos-control.

Pacientes con artritis reumatoide


Los pacientes con artritis reumatoide, una enfermedad inflamatoria de las articulaciones de causa desconocida en la que se encuentran implicados factores de riesgos genéticos y ambientales, eran seropositivos para los autoanticuerpos contra el CCP (siglas del péptido cíclico citrulinado).

Las variaciones genéticas detectadas (SNPs) que mostraban una asociación significativa con la artritis reumatoide fueron sometidas a un escaneo del ADN en los individuos con artritis reumatoide y en los casos para control. Los resultados fueron los siguientes:


  1. Se observaron asociaciones entre la artritis reumatoide y variantes genéticas en la posición cromosómica PTPN22 ya conocida, y, además en una variación genética [SNP] en el cromosoma 9, para todas las muestras examinadas.
  2. La variación genética detectada en el cromosoma 9 está ligada con un desequilibrio en dos genes relevantes para la inflamación crónica: el gen TRAF1 (que codifica el receptor para el TNF o factor de la necrosis tumoral) y el gen C5 (que codifica el componente 5 del sistema del complemento).


La conclusión del grupo investigador es que una frecuente variación genética situada en el lugar (locus) del cromosoma 9 que afecta a los genes TRAF1 y C5 se asocia con un incremento del riesgo de desarrollar una artritis reumatoide.